El edificio más significativo es su iglesia parroquial, que posee un peculiar porche renacentista, cuyas columnas con capiteles sustentan una magnífica armadura morisca. También es digno de mencionar la portada del templo, decorada con medallones, y la puerta, en cuyos cuarterones pueden verse a los cuatro evangelistas, los apóstoles y una Anunciación. En el interior sobresale su magnífico retablo mayor, obra de Bartolomé Hernández, discípulo de Gaspar Becerra.
Celebra sus fiestas en la Virgen de la Encalada, la primera semana de agosto.