Se encuentra situado en un suave declive de la sierra de Carpurias, asomado al valle que le da el nombre.
Su iglesia parroquial de San Pedro Apóstol está cubierta por una bóveda de cañón apuntada. En el interior destaca su retablo mayor y dentro de éste su sagrario, con expositor de factura barroca. Presenta en la calle superior del retablo una gran hornacina con la imagen de San Pedro. A reseñar su pila bautismal de tradición gótica. Varias obras que poseía el templo se encuentran en la actualidad en el Museo de los Caminos de Astorga.
El patrón de la localidad es San Pedro, una fiesta que antaño se celebraba el 29 de junio y actualmente se conmemora a primeros de julio. También celebra San Antonio de Padua (13 de junio).